9 de febrero de 2015

Curso de Fotografía - 18. La composición

Curso de Fotografía - 18. La composición


Retomamos el Curso Básico de Fotografía  a partir de donde lo dejamos, el último tema que vimos fue el del encuadre (capítulo anterior) y ahora hablaremos de la composición (la entrada que estás leyendo). Con el encuadre vimos que, básicamente, teníamos que decidir qué dejar fuera y que incluir dentro de los límites del formato de nuestra fotografía, en esta ocasión vamos a ver la composición, es decir, cómo ordenamos y cómo se relacionan los elementos dentro de nuestro encuadre.


Se han escrito libros y colecciones de libros enteras sobre el tema de la composición, muchos de ellos realmente valiosos para aprender a mirar de otra manera la Fotografía o cualquiera de las artes plásticas. Personalmente me gustan mucho los libros de Michael Freeman, especialmente "El ojo del fotógrafo" y "La mente del fotógrafo", te recomiendo que los adquieras y te los empapes bien.


Yo, aquí, no te voy a contar nada nuevo, de hecho lo que te voy a explicar se sabe desde hace muchísimo tiempo, los pintores clásicos ya usaban muchas técnicas de composición (de hecho más que nosotros).  Ellos se las conocían muuuuy bien, tanto que para ellos eran reglas (casi dogmas), sí esas que están hechas para romperlas... pero primero tienes que conocerlas, saber usarlas y saber por qué las estás rompiendo...


Realmente creo que no las debes considerar como reglas, sino como métodos que se sabe que funcionan porque su utilidad ha sido comprobada y demostrada a lo largo de siglos de historia del arte (y ahora vas tú y te las saltas :P ). Digamos que son popularmente aceptadas como armoniosas.


El caso es que la composición o la forma de componer es prácticamente la misma en las diferentes artes, básicamente tratas de ordenar o de disponer los elementos dentro de tu "lienzo" de tal manera que cuenten algo o que, al menos, guíen la mirada del espectador haciendo un recorrido por tu obra.


En la pintura (por ejemplo) el artista puede disponer los elementos como le venga en gana, ya que su punto de partida es la nada, el terrorífico lienzo en blanco (los que habéis estudiado y practicado Artes Pictóricas me entenderéis). En Fotografía, es un poco más complicado, partes de una escena en la que hay (normalmente) pocos elementos sobre los que puedas intervenir (exceptuando quizás los bodegones)...


Cambiar la posición
Fotos tomadas en el mismo escenario pero cambiando mi posición

Cuando te enfrentas a un paisaje no puedes desplazar esa montaña del fondo hacia la derecha para que coincida con la roca del primer plano... ¿no?... ¡¡Pues sí que puedes!! Debes ser tú el que se desplace para cambiar el punto de vista y, por lo tanto, las distancias y posiciones relativas de los elementos. Eso me lleva al primer consejo o norma o regla o técnica o recurso o cómo leches quieras llamarlo ;) ...


Identifica al sujeto principal...


En toda fotografía debería haber un protagonista fácilmente reconocible, algo en lo que el espectador pueda centrar su mirada o pararse o iniciar su recorrido visual por nuestra imagen.


Siempre hay algo en concreto que provoca que nos llevemos la cámara a los ojos y apretemos el disparador, debes tratar de dejar claro qué era lo que te incitó a que congelases el tiempo, ya sea una flor, un color, unas nubes o un tipo de luz, pero debe ser identificable por quien mira tu foto.


Identifica al sujeto principal


Si puedes, antes de componer una foto muévete alrededor de tu elemento principal, míralo desde diferentes ángulos y alturas, fíjate en los elementos que hay en el escenario, decide qué sacar y qué incluir en el encuadre y haz fotos, varias fotos, para después con tranquilidad, en tu ordenador, elegir la que mejor funcione de entre todas las posibilidades que probaste.


Si hay varios elementos importantes, opónlos


Puede darse el caso (ocurre muchas veces) que tenemos varios protagonistas, varios elementos que son importantes, quizás lo que te llamó la atención era la relación entre dos o más de los sujetos que se encuentran en una escena.


Oponer elementos


Si te ocurre eso, una solución compositiva eficaz es oponerlos en posición, es decir si uno está a la derecha abajo dentro de tu encuadre, trata de situar al otro arriba a la izquierda, así crearás un recorrido visual, una tensión y un equilibrio que la mayoría de las veces funcionará perfectamente.


Atento al fondo


¡¡No te olvides del fondo!! Los humanos tenemos una capacidad alucinante para obviar cosas que ocurren alrededor nuestra, podemos estar echando un vistazo al cartel de nuestra peli favorita mientras por delante pasa el protagonista de la misma y no darnos cuenta. A veces las cosas se vuelven invisibles cuando observamos algo en concreto.


Peeeeeero eso sólo ocurre en la realidad, en cuanto pasamos a las dos dimensiones de una fotografía todo se ve, sólo es cuestión de tiempo, muchas veces el fondo se hace tan obvio que compite en protagonismo con el sujeto fotografiado.


Cuidar el fondo


Por eso cuida el fondo, cuando compongas fíjate en lo que se ve en tu encuadre, atento a las esquinas. Así no te llevarás sorpresas al pasar tus fotos al ordenador.


También ten en cuenta que el fondo puede ser un recurso compositivo interesante y podrías usarlo a tu favor, si no es así trata de minimizar su protagonismo.


Haz caso a la historia del arte


Sí, era una asignatura aburrida para la mayoría, pero ahora te podría haber venido muy bien para ayudarte con esta cara afición tuya que es la Fotografía. Ya que las diferentes ramas del arte se alimentan unas de otras y podrías haber aprendido mucho de esas clases.


Ya te lo he comentado antes... las (mal llamadas) reglas de composición son en realidad formas de situar los elementos que se ha comprobado que funcionan, que son armoniosas y probadamente aceptadas por la mayoría de los espectadores. Por eso quizás estaría bien que no leas únicamente libros de fotografía o que sólo asistas a exposiciones de fotos, échale un vistazo de vez en cuando a pinturas, dibujos, ilustraciones, películas, esculturas, monumentos... te darás cuenta de que tenemos cosas en común con otros tipos de artistas.


Espiral dorada


Por ejemplo la Espiral áurea y la Sucesión de Fibonacci llevan mucho tiempo siendo usadas y están presentes en muchas más composiciones de las obvias.


Los tercios


No, los de la Legión no, Me refiero a esa forma de componer que es una de las más usadas y conocidas en fotografía. Se trata de dividir nuestro encuadre con líneas imaginarias (o reales, porque algunas cámaras te permiten superponerlas en la pantalla o el visor) en tres partes en horizontal y en vertical.


Todo lo que situemos en las líneas imaginarias (se supone que) tendrá más importancia que lo que esté fuera de ellas y los cruces de dichas líneas te indican los puntos de mayor peso visual de una fotografía...


Los tercios


Aunque no estoy del todo de acuerdo con esas afirmaciones, pues hay otras cosas que afectan al peso visual y no siempre lo que coincida con esos puntos tendrá más importancia. Así que úsalos, cuando no sepas muy bien dónde situar a un sujeto, prueba a hacerlo coincidir con una (o varias) de las líneas o de los cruces, verás como se resuelve bien la escena, puesto que situarás los elementos fuera del centro (evitando imágenes estáticas) y suficientemente alejados de los bordes para no agobiar.

El horizonte


¡¡¡Por favor!!! ¡¡Te lo ruego!!... el horizonte es horizontal, ¡totalmente horizontal! Una leve inclinación se nota ¡y mucho! Por muy bella que sea la escena, como el horizonte esté caído (sin un motivo obvio) echas la foto a perder. Si lo estás inclinando a propósito, que se note y que haya una razón de peso. ¿Nunca te has puesto nervioso al contemplar un cuadro colgado inclinado? Pues a mi me ponen histérico, soy un maldito maniático y o lo pongo derecho o me tengo que salir de la habitación... :P


A parte de mi manía con la horizontalidad de los horizontes horizontales :P , te cuento que una solución compositiva suele ser hacer coincidir la línea del horizonte con uno de los tercios...


El horizonte


Si la sitúas cerca de la línea superior, estarás dando más importancia al suelo. Si, en cambio, compones haciéndola coincidir con las cercanías de la línea inferior, potenciarás el cielo.


La mirada


Sí, recuerda abrir los ojos cuando quieras hacer fotos porque si no te va a resultar difícil componer... ya sé que ha sido un chiste penoso, así que voy a lo serio...


Debes dejar espacio libre en la dirección hacia la que está mirando el sujeto.


La mirada


Los seres humanos tenemos una curiosidad innata, con lo que este recurso suele aplicarse para evitar crear una desazón en el espectador. Cuando en una imagen hay alguien o algo con ojos (o que parecen ojos) seguimos la dirección de su mirada instintivamente, buscando lo que está observando el sujeto.


Por el contrario, si dejamos espacio por el lado contrario crearemos una sensación de rechazo del sujeto hacia lo que haya detrás suya.


El movimiento


Es prácticamente lo mismo que con la mirada, además, ya te lo comenté en la entrada dedicada a congelar el movimiento. Trata de dejar sitio libre en la zona de tu encuadre hacia la que el sujeto se dirige.


Movimiento


Al igual que con el recurso anterior, queremos ver hacia dónde va el elemento que se está desplazando. Si no lo hacemos así, parecerá que el sujeto "huye" de algo.


Como curiosidad (ya te lo he contado, pero soy un poco "enteraillo";) ), en occidente, un elemento que se desplaza de izquierda a derecha se interpreta como algo que se aleja, pero de derecha a izquierda como algo que se acerca. En oriente es al contrario, esta diferente interpretación viene de la dirección de la escritura de cada zona.


La formas simples


Más que un recurso compositivo, esto es una recomendación. Trata de simplificar en tu imaginación las formas. El mundo es un escenario muy complejo lleno de elementos que tienen muchos lados, aristas, salientes...


Pero todo se puede encajar dentro de alguna de las formas geométricas más simples, por ejemplo, el cuadrado, el círculo y el triángulo.


Cuadrado, círculo, triángulo


Un rostro puede compararse a un círculo (o un óvalo para ser más precisos), una ventana es como un cuadrado, o un ave con las alas abiertas se puede asemejar a un triángulo.


El objetivo es imaginarte las cosas de una forma más sencilla para ver más fácilmente cómo funcionan y se relacionan entre ellas en tu composición, ya que así es como trabaja nuestro cerebro, trata de descomponerlo todo para clasificarlo y recordarlo mejor... qué raro es nuestro cerebro, ¿no?


El punto


Esto sí que es una forma simple, de hecho es la más simple de todas las formas. Peeeero es la más potente, sobre todo si se encuentra en algún sitio aislado dentro de tu composición. Es casi inevitable llevar la vista a ese punto que destaca en cualquier escenario, mira...


El punto

Así que usa ese poder para dirigir la mirada del espectador o ten cuidado con los puntos de tu encuadre porque pueden robarle protagonismo al verdadero sujeto principal.


Las líneas


Si unes dos puntos... ¿qué tienes? pues dos puntos unidos (aplausos)... no, en serio... lo que tienes es un línea. Es otra de las formas más simples.


El mundo está lleno de líneas imaginarias (o no) que puedes usar en tus fotografías, según qué tipo de líneas (imaginarias o no) predominen en tu composición transmitirás una sensación un otra, aunque también ten en cuenta que potenciarás el tipo de línea que coincida con el encuadre (horizontal o vertical).


Además no tienen por qué ser literalmente líneas bien perfiladas, pueden estar formadas por una serie de elementos (o de puntos) que, unidos mentalmente, las conformen.


Los tipos de líneas en los que puedes apoyarte para componer son:

  • Horizontal:
    Estables y tranquilas, es habitual usarlas en paisajes o escenas apacibles.

     Linea horizontal
  • Vertical:
    Las distribuciones verticales transmiten más dinamismo y ritmo, además de gravedad (la de que las cosas caen hacia abajo).

     Línea vertical
  • Diagonal:
    Dan movimiento tu composición, además son capaces de dirigir la mirada del espectador de un extremo a otro y si las sitúas en diferentes direcciónes puedes crear un recorrido visual por toda la escena.

     Línea diagonal
  • Convergentes:Si varias líneas están inclinadas de tal manera que uno de sus extremos llegan a coincidir en algún punto dentro o fuera de nuestro encuadre, tendremos líneas convergentes. Éstas aportan dirección, acción y profundidad.

     Líneas convergentes
  • Línea curva o en S:
    A tod@s nos gustan las curvas, ¿no?... pues en fotografía también nos molan, así que cuando las tenemos, debemos aprovecharlas, ya que son muy agradables para nuestra mente. Aportan movimiento sinuoso y natural, a vece también feminidad...

     Línea curva o en S

Otros recursos compositivos...


A parte de todos los que te he descrito hay otros factores que te pueden ayudar a contar lo que quieras contar con tus imágenes o que te pueden ser útiles para decidir qué sacar o incluir en tu encuadre. Quizás me estoy metiendo en conceptos y recursos que se salen un poco de lo que es un curso básico, pero sé que a ti te mola que lo haga ;) . Como siempre digo, prueba, experimenta y analiza los resultados...

  • Espacio negativo:
    Aparte de ser un buen título para una peli de ciencia ficción, en el Arte hace referencia a toda zona carente de elementos pero que forma una parte importante del encuadre. El espacio negativo provoca que el sujeto principal vea potenciado su protagonismo a pesar de empequeñecer sus dimensiones...

     Espacio negativo

  • Ritmo:
    Yo bailo y canto fatal, así que obviamente no es a eso a lo que me refiero. La repetición de elementos, por ejemplo varias formas simples iguales como líneas o figuras geométricas, o grupos de colores repartidos por la escena, crean un ritmo. A nuestra mente le gusta el ritmo, así que úsalo. Pero puede llegar a ser monótono, así que si además eres capaz de romperlo, incluyendo un elemento diferenciador crearás un momento de interés especial en tu imagen...

     Romper el ritmo

     
  • Tensión:Está directamente relacionado con lo que te expliqué antes de que cuando haya más de un sujeto importante los opongas. Pero además ten en cuenta que cuanto más alejados estén entre sí mayor tensión habrá, es casi como si tirásemos de los extremos de un elástico.

     Crear tensión

  • Aislamiento:Si en nuestra composición hay muchos elementos parecidos cercanos y uno está aislado o separado del resto, este último llamará más la atención del espectador que los demás.

     Aislar un sujeto

  • Textura:
    A nuestra mente le molan las texturas, se fija antes en elementos con contraste y rugosidad que en las zonas suaves o de colores planos. Por eso atendemos primero a las zonas nítidas (con textura y contraste) que a las zonas desenfocadas (suaves y sin textura). Lo mismo es aplicable a diferentes tipos de superficies o de niveles de enfoque.

     Textura

¿Todo esto lo tengo que tener en cuenta antes de hacer una foto?


Sí... y no... A ver... es bueno que conozcas las (mal llamadas) reglas compositivas, que hayas visto y probado todos los recursos posibles a tu alcance, que los hayas interiorizado... para después olvidarlos... ???... 


Lo que quiero decir es que, realmente, la mayoría de estos recursos los usamos y aplicamos sin darnos cuenta, porque forman parte de nuestra cultura o bagaje visual. Muchas veces componemos la foto sin pensar y después, en nuestro ordenador, al mirarlas tranquilamente nos percatamos de que se adecuan a uno o varios de los métodos compositivos que ya conocemos.


Pero ahora serás consciente de ellos en más ocasiones y, además, ya sabes el por qué de que funcionen. Cuantas más fotografías hagas intentando aplicar una (o varias) de estas técnicas, más natural será para ti usarlas y llegarás a un estado en el que las aplicarás "correctamente" sin pensar en ellas, de hecho las romperás con una intención y un resultado comunicativo o expresivo eficaz.


Un último consejo...


Ante algo que te incite a realizar una fotografía, prueba ángulos distintos, composiciones diferentes, haz muuuuchas fotos, hasta agotar las posibilidades, ya que ahora, en la época digital, es barato. Después desecharás las que no te gusten o no funcionen.


Peeeero hazlo pensando en lo que haces, hazlo con una razón, con una intención, buscando lo que quieres transmitir, aprende de tus acciones y de tu forma de fotografiar. Cada vez harás menos fotos de lo mismo porque estarás más seguro de lo que te va a permitir llegar al resultado que deseas.


Y recuerda que muchas veces (más de las que pensamos) el mejor fotógrafo no es el que más fotos buenas hace, si no el que mejor elige las fotos que muestra...


Selecciona bien la foto que muestras



Hasta aquí hemos llegado con el tema de la composición, creo que ha quedado una entrada bastante completa (quizás demasiado extensa), te la he acompañado de muchos ejemplos y de explicaciones no demasiado largas, pero ya te digo que hay mucho más, muchísimo más, a medida que te vayas adentrando en este mundo visual, a medida que vayas leyendo, adquiriendo experiencia y fallando y probando, irás dándote cuenta de todo lo que se puede llegar a aprender sobre este tema. Y de lo buenas que pueden llegar a ser tus fotos con cambios muy leves pero diferenciadores.


Por el momento este es un buen punto de partida (o de continuidad, si ya tienes más experiencia). Así que, como siempre, coméntame lo que te inquiete o lo que te apetezca o descompón cualquiera de mis explicaciones o deja de perder el tiempo en internet y vete a componer una composición fotográfica que componga tu camino a fama ;)



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