Dispersiones sobre el estilo fotográfico

noviembre 13, 2018

Dispersiones sobre el estilo fotográfico

En este artículo le doy vueltas y revueltas a un tema que nos preocupa mucho a muchos, el estilo fotográfico. Dónde está, cómo conseguirlo y desarrollarlo, no sé si habré respondido satisfactoriamente a las preguntas, pero me ha molado volver escribir sobre todo ello.

Llevo cierto tiempo viendo a muchas personas que dedican su tiempo a la fotografía preocupándose por el tema de conseguir un estilo en sus obras. Ya no solamente lograr que las fotografías nos salgan como nos gusta, que sean bonitas (en el más amplio sentido de la palabra) y que cuenten lo que queremos contar (sea tan profundo o superficial como sea), sino que además quien las vea las identifique automáticamente como nuestras, es decir que tengan un estilo diferenciador.

Algo a que priori se supondría sencillo, pues las fotos que hacemos deberían ser "muy nosotros", pero que resulta que realmente es tremendamente difícil de conseguir... en cualquier Arte, pero más en Fotografía, en breve me extiendo sobre esa afirmación.

Estos pensamientos me hicieron rememorar que hace tiempo ya escribí sobre ello en el blog Fuji-Xperience, de mi amigo Javier Damlow, así que he recordado, rebuscado, releído, reescrito y ahora republicado el artículo... vale, vale, ya paro... retomemos la redacción... 😝😂.



Por qué queremos tener un estilo propio

El caso es que se dice que los grandes fotógrafos de la historia tenían un estilo propio y muy personal (o tienen que aún hay muchos vivos y haciéndonos disfrutar de su trabajo).

Tener una manera definida y diferenciadora de hacer las cosas en nuestras fotografías es algo que todos buscamos, unos con más éxito que otros. Ya que implica ser reconocidos por nuestras obras o, mejor dicho: "ser reconocidos EN nuestras obras". Molaría tela poder decir que nuestro trabajo es único porque nadie hace las fotos como las hacemos nosotros, como mucho tendremos imitadores, pero entonces molará todavía más porque significará que somos referentes... ¿Y quién no quiere ser un referente?

Vamos admítelo, en esta disciplina nos alimentamos mucho del ego, es muy habitual que busquemos el éxito y el reconocimiento. Son cosas que casi todos ansiamos y que suelen venir de la mano de la calidad del trabajo y de haber encontrado nuestro "estilo". Pero no tiene por qué ser así siempre, ni por qué ser lo que más satisfacción nos produzca... aunque un poco de tilín sí que nos hace.

Peeeeeero... si no es para destacar entre los demás, ¿para qué estás buscando tener un estilo?

Yo creo que dejando a un lado hedonismos propios de artistas, buscamos tener un estilo porque queremos "hablar con nuestra propia voz", queremos dejar de ser ecos que rebotan entre las montañas de imágenes que cubren nuestras vidas.

¡Qué poética me ha quedado esa frase!... me la voy a apuntar en mi libreta 😜.

Bueno, que todo esto es muy bonito, pero a diferencia de con la Fotografía, en la mayoría de artes gráficas, de una manera u otra, acabas encontrando un sistema muy personal de hacer las cosas, el estilo lo encuentras en cuanto dejas de imitar, sólo necesitas desviarte del camino marcado por los que lo recorrieron antes que tú o (algo más complejo) cuando descubres una nueva técnica o método de utilizar ciertos materiales o simplemente cuando te dejas llevar por tu acertado instinto (que casi siempre surge después de un profundo conocimiento)...

Retrato de Ambroise Vollard - Picasso
Retrato de Ambroise Vollard - Picasso
Pero quizás en fotografía la manera de obtener el ansiado "estilo propio" sea diferente e incluso que el concepto "estilo propio" tenga un significado relativamente distinto...



¿De qué va eso del estilo en el arte?

Para simplificar, se podría definir como una serie de características comunes en las diferentes obras de un mismo artista, éstas serían (más o menos) únicas y personales y hacen que su obra sea fácilmente identificable y atribuible. Es importante, en el caso de las Artes Pictóricas, destacar que son rasgos reconocibles independientemente del tema, de la técnica o del contexto de la obra.

Me disperso un poco más sobre esto...

Si miramos un cuadro cualquiera de Van Gogh (por poner un ejemplo) lo podremos identificar como tal, incluso sin entender mucho de arte, porque tiene un estilo y características propias que sólo Van Gogh posee, los demás sólo pueden parecérsele...

Los girasoles de Vincent van Gogh, 1888
Los girasoles de Vincent van Gogh, 1888
Podemos decir incluso que... A partir de la forma que tiene Van Gogh de pintar un tema cualquiera (por ejemplo un bodegón), podemos llegar a identificar otro cuadro suyo de cualquier otro tema diferente (por ejemplo un paisaje).

Autorretrato y 'Noche estrellada' de Van Gogh
Autorretrato y 'Noche estrellada' de Van Gogh
Y podemos ir un poco más lejos aún... a partir de ver cualquier obra de Van Gogh podemos imaginar cómo pintaría cualquier otro cuadro de cualquier otro tema... Porque este gran artista tiene un estilo propio (y único).

Lo que quiero decir es que (normalmente) cuando se dice que un artista pictórico tiene un estilo propio, éste es totalmente identificable, independientemente del tema, material o técnica usados. Cada uno tiene un sello que va más allá de su firma (aunque sea eso lo que se paga en muchas ocasiones).

Un artista pictórico con estilo propio tiene una forma de dibujar o de pintar única, puede ser imitada, pero no dejará de ser única. Los movimientos de sus manos y recorrido de sus pensamientos quedan plasmados en su obra de una forma determinada e irrepetible... Cada artista impregna su obra de sí mismo, de una manera bastante directa, a través de su destreza y saber, pues apenas hay "herramientas de por medio" y las que hay son muy dependientes de la habilidad manual y de los conocimientos (en un sentido muy amplio) del autor.

Es, en resumen, algo vivo e instantáneo y muy personal.

Supongo que ya empiezas a ver ciertas diferencias con la Fotografía... es a lo que quería llegar...



En Fotografía no es exactamente así.

Te explico por qué creo que en nuestra disciplina funciona de una manera bastante diferente e implica ciertos puntos...

En Fotografía, quizás al ver varias obras de un mismo autor seamos capaces de reconocer muchas de sus otras creaciones y atribuírselas... Peeeero, al ver la imagen de un paisaje que ha capturado ese mismo autor seguramente no seamos capaces de imaginar cómo fotografiaría un bodegón (por ejemplo). De hecho, lo más probable es que fotografiaría de manera totalmente diferente un paisaje de como haría un bodegón o un retrato.

Fotos del gran Cartier Bresson, pero con diferente tema
Fotos del gran Cartier Bresson, pero con diferente tema
Si somos capaces de reconocer el estilo en las obras de un fotógrafo, es probable que sea cuando miramos fotografías que tienen un mismo tema en común, es decir, todos los retratos del mismo autor pueden tener un estilo identificable entre sí, o todos los paisajes entre sí, o todos los bodegones entre sí... pero es igual de probable que los retratos no se parezcan a los paisajes ni los paisajes a los bodegones.

Fotos del gran Cartier Bresson, sobre el mismo tema
Fotos del gran Cartier Bresson, sobre el mismo tema
Es posible que seamos capaces de encontrar una similitud (un estilo), entre diferentes temas en el caso de que la iluminación (preparada o esperada), el revelado y/o el retoque tenga unas características determinadas, más o menos obvias y diferenciadoras, pero fíjate que, en cierta manera, son cosas "creadas" o modificadas o añadidas por el autor.

No sé si estarás de acuerdo conmigo.

Yo creo que esto es así "por culpa" de la herramienta que nos vemos obligados a usar durante una de las primeras fases de nuestro trabajo. La cámara es una herramienta muy tecnológica, demasiado fría, lo que "pinta" no sale directamente de nuestras manos, ni de nuestros movimientos, ni de nuestra imaginación, "capturamos" algo que estaba allí, que existe, lo "copiamos" tal y como es desde el punto de vista en el que nos encontremos y dependiendo de los modificadores que empleemos (focal, filtros, clave...) Y después, en la edición, lo terminamos de ajustar todo más o menos.

Quizás podría decirse, que una obra pictórica (pintura, dibujo...) "sale de nosotros" para ser "representada" en el soporte que elijamos.

En cambio una obra fotográfica "entra en nosotros" para ser "fijada" en un soporte (últimamente y casi siempre) digital... además de que lo hace a través de una herramienta que no depende directamente de nuestra habilidad manual y cuyas modificaciones sobre la escena pueden ser imitadas de una forma relativamente fácil. Sí, ya me entiendes (o eso creo), si incluso podríamos configurar la cámara para hacer que tomase las fotos otra persona sin estar nosotros presentes y aún así las llamaríamos "nuestras fotografías"...

¿En qué otro tipo de medio artístico se puede hacer algo así?¿Ni siquiera necesitar estar presentes para realizar la obra?... Increíble, en el sentido positivo y negativo.

Quizá deberíamos considerar que las fotos que tomamos (sobre un tema determinado) son los esbozos sobre los que después vamos a trabajar y plasmar nuestro sello. Y no querría que confundieras "esbozo" con "boceto"... el primero son los primeros pasos que se hacen sobre el soporte final para realizar una obra ; El segundo (boceto) es la idea inicial que puede terminar cambiando mucho en el recorrido al resultado final. En Fotografía también tenemos ideas, bocetos, esbozos, procesos y trabajos terminados, pero cambiamos el tipo de herramientas.

Todas estas dispersiones me llevan a pensar que para tener nuestro estilo hay varias cosas que se tienen que cumplir...



Entonces, ¿cómo obtenemos nuestro estilo fotográfico?...

Aquí viene mi teoría (en forma de lista), que desde luego, puede estar totalmente equivocada (te invito a debatirla en los comentarios), pero es a lo que me han llevado todas estas pajas mentales...


1. El tema común

Deberíamos decidir sobre qué tema queremos realizar fotografías. De entre todo lo que fotografiamos, de todas las fotos que hacemos o que nos imaginamos hacer, ¿cuáles son las que más nos gustan?¿con cuáles disfrutamos más al hacerlas?¿cuáles nos transmiten más al verlas?

Como alguna vez leí y alguna vez he dicho... "debemos fotografiar lo que amamos o lo que odiamos, pero debemos sentir algo por ello".

Si lo encontramos ya tendremos una buena porción de nuestro estilo.


2. Nuestra manera de mirar

El tema a fotografiar es la primera parte del trabajo, lo que nos permitiría tener un boceto. La segunda parte es fotografiarlo de una manera personal, tratando de mostrar nuestra manera de hacer las cosas, o mejor dicho, nuestra manera de verlas.

Opino que es la parte que más debería influir en marcar nuestro estilo.

Evitando imitar encuadres, iluminaciones y composiciones de otros, evitando ser ecos. Debemos llenar nuestro trabajo de nosotros mismos.

No me malinterpretes, soy de los que afirman que la imitación es totalmente necesaria en el proceso de aprendizaje y evolución, pero en cierto punto de nuestro crecimiento deberíamos soltar lastre y aunque estemos "viciados" de la manera de hacer de otros, empezarán a ser fuentes de inspiración y no el vehículo. Algún día escribiré sobre esto, que da para un artículo y mi amigo Iván Mg-r me dio ideas muy inspiradoras (precisamente) para hablar de ello.

El caso en que en algún momento deberemos empezar a hablar con nuestra propia voz.


3. El postprocesado

Lo tercero sería la edición y el revelado.

Entendiendo como edición la elección y descarte de fotografías y teniendo en cuenta que el revelado puede ir desde un ajuste de valores al retoque más profundo o incluso el fotomontaje, cada uno que decida hasta dónde llegar y hasta donde es fotografía o empieza a ser otra cosa (ya hablaré de mi opinión al respecto en otro artículo).

Esta es una parte que debería ser tan subjetiva como "nuestra manera de mirar", a no ser que seamos fotoperiodistas (pero eso es otra historia). Además es el otro punto donde más podemos marcar un estilo y diferenciarnos del resto.

Quizás nos gusten las fotos muy contrastadas, o poco, o muy saturadas o poco, o con un leve tono azul en las sombras, no sé, para gustos colores, por eso precisamente digo que es otro punto en el que más podríamos marcar diferencias.


4. Ser autocomplacientes

Por último... ser fiel a nosotros mismos y a nuestra manera de hacer las cosas.

La primera persona a la que le debe gustar nuestro trabajo es a nosotros mismos. El único criterio realmente válido es el nuestro. A la única persona a quien necesariamente deben complacer nuestras obras es a nosotros mismos.

No me importa que mis imágenes sólo me gusten a mi  (a no ser que se trate de un encargo 😉), porque mis fotos son "mi yo", sería como decir que no me gusto a mí mismo, ¿cómo no voy a gustarme, no puedo ser otro, sólo sé ser yo? Si no me agrado es porque no estoy siendo fiel a mi ser, estaría siendo una mala versión de mí y por lo tanto algo debería cambiar porque algo estaría haciendo mal.... ojú que rayada, se me ha ido de las manos la dispersión, me estoy poniendo demasiado "en plan autoayuda"...

A ver si así me explico mejor...

Si no te gustan las fotos que haces ¿para qué las haces? Nadie vive ni siente por nosotros. Si no sentimos nada por nuestras fotografías... ¿qué nos hace pensar que alguien más va a sentir algo por ellas?


Pero no te obsesiones 

De todas formas no debemos obsesionarnos demasiado en encontrar nuestro estilo, lo más probable es que nos encuentre él a nosotros. El camino es largo, pero en algún momento llegaremos a su término y lo mejor es que el final de ese trayecto es el principio de uno totalmente nuevo y aún más satisfactorio.

Supongo que te habrás dado cuenta de que no he puesto ninguna fotografía mía en este artículo... es porque yo aún estoy buscando y esperando encontrar mi estilo, quizás ya lo tengo y no me he dado cuenta, pero no me veo como un buen ejemplo de autor con un estilo fotográfico marcado para ilustra un artículo como este. Aún así, ya te digo que no me obsesiona en absoluto, aunque me preocupo en desarrollarlo y de encontrar nuevos caminos, sirva de ejemplo mi trabajo 'Fotocubismo'.

Tal y como yo lo veo, en este peculiar viaje, debemos seguir haciendo fotografías, asimilar bien la técnica, aprender de nuestros errores, ser nuestros más feroces críticos.

Imitemos las fotos de los artistas que nos molan, analicemos cómo lo han hecho y por qué lo han hecho así, hasta que lo que más nos guste de ellos forme parte de nuestro método natural de capturar imágenes.

Al mismo tiempo, pensemos qué es lo que más nos gusta fotografiar.

Con el tiempo haremos (probablemente) menos fotos, porque seremos más selectivos, ya que acabaremos fotografiando sólo las cosas por las que sentimos algo (amor, odio, pena, admiración...). Habremos encontrado, sin darnos cuenta, nuestro tema.

Después, o mientras tanto, aprenderemos técnicas de iluminación, revelado, procesado y retoque, todas las que podamos y lo más pulidas posible (aunque después no las usemos), para tener muchos conocimientos y un buen abanico de métodos de trabajo. De entre todas ellas acabaremos usando en mayor medida las que más casen con nuestra forma de ver.

Y durante todo ese proceso nunca dejemos de mirar, de opinar, de criticar el mundo a través de nuestras fotografías... desarrollaremos nuestra propia voz, nuestro propio estilo.


Espero que todo lo que has leído te resulte, al menos, inspirador y que te anime a continuar como lo estás haciendo o te empuje al cambio que estabas esperando.

Me encantaría conocer tu opinión, inquietud y experiencia en los comentarios, por ello te animo a que me lo cuentes. Además si te mola lo que escribo, quizás podrías considerar apoyar mi trabajo compartiendo mis artículos en tus redes sociales...

Y si crees que lo que has leído lo merece, puedes invitarme a un café para ayudarme a mantener el blog...


Gracias por estar ahí.


Autor del artículo:

Carlos Larios
Me llamo Carlos Larios, trabajo de Diseñador Gráfico, Ilustrador, Fotógrafo y Padre (entre otras cosas)... Soy una persona tranquila con una mente inquieta y estoy tratando de crecer en la Fotografía, me encantaría que me acompañaras.

REDES : @piratalarios
WEBwww.carloslarios.es

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4 comentarios

  1. Hola Pirata. Como siempre, estupendo y divertido artículo. Leyéndolo me di cuenta de que nunca pensé mucho en mi estilo. Coincido totalmente con las tres fases del fotógrafo que nos enseña el maestro Benito. Una primera fase para dominar la técnica y la luz; una segunda fase para pensar en la estétic y estudiar la composición para aprender expresarnos con lenguaje del arte; y una tercera fase en la debemos tener muy interiorizados los conocimientos anteriores para fotografiar sin tener que pensar en ellos. Lo importante será observar, imaginar, sentir y comunicar con nuestras imágenes.
    Comento esto de las fases porque, mientras leía este artículo, pensé que el estilo puede referirse a cosas muy distintas según en queque fase se encuentre el fotógrafo. Si este se encuentra en la fase técnica, para él el estilo puede ser una determinada técnica característica. Si está en la fase estética, para él el estilo puede ser el uso de determinados esquemas compositivos, el uso de ciertas dominantes y colores o el tipo de sujetos o paisajes que fotografía. Si está en la fase más avanzada, la más íntima, más de autor,para el estilo irá mucho más lejos de todas estas cosas. Puede tener algo que ver con como se relacciona con el medio,como es de ver velleza en rincones que otros pasan por alto o que necesita sentir para que merezca la pena pulsar el disparador. Todo queda grabado en cada imagen y creo que es el mejor sello que puede tener un autor.
    Del mismo modo, también podemos decir que el nivel que tenga el visionador de la obra hará que vea unas cosas u otras.
    Gracias por tú trabajo y un fuerte abrazo amigo.

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    Respuestas
    1. Gracias leer el artículo y dejar tu reflexión, que me parece especialmente interesante. Está claro que nuestro querido amigo, José Benito, es un pozo de sabiduría y que contagia a sus seguidores de ella, porque me parece que lo que dices es muy acertado. En cada una de las fases de nuestra evolución nuestro estilo se apoya fundamentalmente en un aspecto importante, pero creo que en la
      quizás sea la última, es una amalgama de todo lo anterior y en lo que dejamos de lado cualquier aspecto que no aportase algo a la manera de plasmar nuestra mirada.

      Y ya que mencionas el punto de vista del espectador, te diré que estoy preparando un artículo que relaciona la fotografía con algo llamado "La ventana de Johari" y que los tiros van por ahí. Espero que cuando la termine y publique me des tu opinión 😊👍

      ¡Muchas gracias y un abrazo!

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    2. Pues deseando ver ese nuevo artículo Carlos. Mil perdones por la escritura, lo escribí desde el móvil y acabo de darme cuenta de la que he liado.
      Un abrazo fenómeno!

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    3. ¡Se entiende perfectamente! Y el fondo es lo que importa 👌

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