Es tiempo de simplificar

mayo 02, 2019

Es tiempo de simplificar
Voy a hablarte de 6 aspectos de nuestra vida y trabajo como fotógrafos, que quizás nos harían mejorar nuestra manera de hacer Fotografía "si simplemente los simplificásemos".

Antes de entrar en materia, te voy a explicar el por qué voy a hablarte de todo esto...

Esta semana he pedido unos días libres en el trabajo, curiosamente no es para irme de vacaciones o para pasar más tiempo con los críos o enfrascarme en alguna de mis aficiones. Estoy de permiso de un trabajo para intentar adelantar algo del trabajo en otras de mis ocupaciones.

Es decir, estoy rascando tiempo de donde no lo tengo, haciendo malabarismos con las horas del día para llegar a donde sea que creo que debo llegar. Tengo muchas cosas por hacer, algunas de ellas ni siquiera son para mí, son parte del trabajo que hago "por amor al arte" para que se beneficien otros. Muchos "pequeños" asuntos, que me quitan tiempo que dedicar a los grandes, a los importantes, a los que me llenan y me hacen evolucionar.

Así que hoy decidí que le iba poner fecha de caducidad a algunos de esos asuntos.

Me he autoimpuesto un tiempo determinado para ir cerrándolos. Voy a sacudirme de encima varios "lastres", que algunos han sido enriquecedores en ciertos momentos, todo hay que decirlo, pero que en su mayoría no me están dejando espacio para mi formación y mi crecimiento personal.

La vida de cualquiera es muy complicada, es difícil encontrarle hueco a tantas cosas que tratamos de llevar adelante, tenemos que despejar nuestra visión de elementos que nos impiden ver más allá, distinguir el camino, avanzar. Seguro que a ti también te pasa, seguro que me entiendes perfectamente.

Estoy, en resumen, intentando simplificar mi vida.

Recordé que hace un par de años escribí sobre ello, lo he releído y me he dado cuenta de que tengo que aplicarme el cuento. Hoy lo retomo, reviso, actualizo y te lo cuento...



Vivimos entre el ruido y el caos

Vivimos en una época en la que, en la mayoría de las sociedades, predomina el ruido y el caos. Todo sucede desordenadamente, todo pasa rápidamente y todo tiene una apariencia enormemente compleja.

Todo lo queremos rápido, lo conseguimos rápido y rápido se nos va.

Todo parece complicado, demasiado complicado.

La Fotografía también.

Además, solemos tener muchos frentes abiertos, cada uno de ellos nos quita una porción de nuestro día a día y, tristemente, cuando nos falta tiempo se lo quitamos a las tareas más personales para dárselo a las más ajenas.

Ante este abrumador desorden y con sus consecuentes complicaciones hay una forma de proceder que nos puede ayudar mucho, de hecho creo que nos ayudará tanto que es posible que mejoremos en muchos aspectos, pero tendrá que ser a costa de reducir otros...

Simplificar.

Seguro que has oído alguna vez la frase "Menos es más", aunque habría que matizarlo en la mayoría de los casos es totalmente acertada.  La sentencia también tiene otras formas, que, básicamente, quieren decir lo mismo... "Lo breve si bueno, dos veces bueno", "La simplicidad es la mayor sofisticación", etc.

Este dicho, "menos es más", se suele utilizar mucho en Diseño Gráfico, pero también es aplicable a otras artes y disciplinas e incluso a la vida en el más amplio sentido de la  palabra. Pero aquí estamos en un blog de Fotografía y por lo tanto voy a tratar de aplicarlo a ella, aunque estoy seguro de que vale para otras muchas facetas.

Nos ayudará a mejorar, pero sobre todo a disfrutar más de lo que hacemos.

Para empezar...



Es el momento de simplificar tu equipo

Esto casi seguro que ya te lo han dicho, es posible que ya te lo estés aplicando.

Y es que cuando empezamos en este mundillo, ninguno sabemos hacia dónde tirar. No tenemos muy claro el tipo de fotografía que nos mola hacer y, mucho menos, con cuál disciplina fotográfica disfrutaremos más en el futuro.

Así que "picoteamos" de todos lados.

Probamos retrato, paisaje, macro, bodegón, street, viajes (si tenemos tiempo y dinero para ello), deportes, etc. Nos enfrascamos a hacer fotografía de larga exposición, para lo cual necesitamos filtros, trípode, disparador. Hacemos sesiones, así que pillamos flashes, soportes, fondos de estudio. Y así una larga lista de disciplinas y técnicas que vamos probando hasta que algún día nos topamos con la que realmente nos llena, en la que realmente nos sentimos cómodos.

Por ello nos volvemos unos adquisidores compulsivos de equipo o, como dice mi amigo Javier Damlow "sufrimos de G.A.S. (Gear Acquisition Syndrome)".

Desgraciadamente (o afortunadamente) no pasa mucho tiempo para darnos cuenta de que lo cierto es que no, no necesitamos absolutamente todos los gadgets, accesorios y objetivos del mercado. Esta concienciación suele suceder al mismo tiempo que vemos la velocidad a la que se simplifican los números de nuestra cuenta bancaria, pero a veces ocurre porque empezamos a tomar conciencia de nuestro sitio dentro del mundo fotográfico.

Qué regalar a amantes de la fotografía
Un artículo donde puedes encontrar tropecientos accesorios fotográficos
Si hiciéramos una selección de nuestras fotos favoritas y analizáramos cómo las hemos realizado, nos daríamos cuenta de que casi siempre es con la misma cámara y con la misma focal, con el mismo equipo.

Yo empecé llevando en mi "bolsa del día a día" mi cámara con un objetivo zoom, de esos "todoterreno" que en realidad son "paranadabuenos", además un fijo 35mm, otro 50mm. Llego un momento en que además llevaba otro objetivo de 85mm, un flash de mano, pilas de recambio, baterías, tarjetas, a veces un minitrípode... Como habrás supuesto... acabé con problemas de espalda...

Al tiempo hice lo que aquí recomiendo, lo de analizar qué equipo usaba realmente... y resulta que aunque llevaba un "todoterreno" (paranadabueno) con un rango focal de 18 a 200, casi todas mis fotos se movían entre el 24 y el 50mm aproximadamente, ademñas de realizarlas a pulso y sin equipo de iluminación.

Estaba claro que desaprovechaba casi todo lo que llevaba... o quizás no es que desaprovechase nada, sino que realmente no necesitaba muchas de las cosas que portaba.

Por eso cambié el chip...

Pasé a llevar encima la que era mi cámara por aquel entonces, con un 40mm montado y un 24mm (ambos "pancake") en la bolsa, además de una batería y una tarjeta de repuesto. Punto.

Y era feliz.

Todo el resto del equipo estaba en casa esperando a trabajos puntuales que quizás requerían de una u otra cosa, pero era pocas veces.

Como quizás sabes, mi antigua cámara dio sus últimos clicks el año pasado y resultó ser una oportunidad de simplificar aún más todo. Le regalé mi equipo a mi hijo, que tiene ahora tela de material con el que está aprendiendo, pero yo adquirí una cámara con un cuerpo más pequeño y sólo dos objetivos. Un buen 24-105mm para mis trabajos en Fotografía Social y mis viajes, además de un 55mm muy luminoso para mi trabajo más personal.

Y soy feliz.

Y no me duele la espalda.

Y sigo haciendo fotos, muchas fotos, casi a diario.

Por supuesto, si haces fotografía de paisaje, de estudio o macro, es inevitable que el equipo mínimo sea bastante pesado. Un buen trípode y flashes no te los quita nadie pero aún así seguro que se puede reducir bastante más de lo que crees.

El caso es ir cómodo, no estar cambiando constantemente de objetivo, obligándonos a pensar más la foto, quizás moviéndonos nosotros en lugar de hacer zoom.

Normalmente el objetivo con el que empezamos es un objetivo de distancia focal variable (un 18-55mm quizás) y la cámara suele ser limitada en prestaciones, pero no te preocupes, comprar más equipo no te hará mejor fotógrafo, mantente con ese todo el tiempo que puedas hasta que sientas que lo conoces a la perfección y estás seguro de qué es lo que necesitas. Analiza qué tipo de fotos haces más, cuáles te gusta más hacer y fíjate bien en cómo las haces (qué focal, qué objetivo, que equipo extra). Así te ahorrarás mucho dinero en un futuro ya que cuando llegue la casi inevitable actualización o renovación, sabrás qué es lo que realmente usarás.

Además durante ese tiempo en el que estés aprendiendo y sólo dispongas de un equipo muy simple, es probable que desarrolles más la creatividad.

Las limitaciones materiales suelen ser liberaciones mentales.



Es hora de simplificar la técnica

Con esto de la técnica pasa algo parecido a lo que nos sucede con el equipo.

Al igual que al principio hacemos acopio de material hasta que nuestra cartera no da más de sí, también hacemos acopio de técnicas. Estudiamos, aprendemos, practicamos y aplicamos una infinidad de técnicas de fotografía.

Que si HDR, que si clave alta, clave baja, técnicas de iluminación, de composición, de revelado, larga exposición, virados, blanco y negro... la lista es interminable (y van saliendo nuevas) y de cada una varias variadas variaciones, que después de aprender y estar un tiempo usando caen en el olvido... bueno, en el desuso.

Entiéndeme, está muy bien aprender a realizar todas las técnicas posibles, profundizar al máximo en la Fotografía con todas sus disciplinas y variantes, siempre digo que aprender y practicar son las mejores maneras de mejorar. Pero una vez que lo hemos aprendido y probado, deberíamos decidir si ésta o aquella técnica es adecuada a nuestra forma de trabajo, estilo y/o tema.

Es decir, si solemos hacer Fotografía de Calle... ¿necesitamos utilizar todas las técnicas que conocemos en cada una de las escenas?¿Tenemos que fotografiar lo mismo en HDR, en larga exposición, en blanco y negro, hacer un barrido, un contrapicado y un zooming?... ya me entiendes.

¿No será, quizás, que a veces no sabemos muy bien lo que queremos contar y mostrar?

O mejor dicho... cómo queremos contarlo.

Quizás deberíamos centrarnos en conocer profundamente la técnica básica e ir incorporando técnicas nuevas a medida que las necesitemos. A medida que lo que queramos contar nos pida contarlo con una técnica determinada...

Amoldar la técnica a la historia y no al revés.

Fotocubismo purista, de Carlos Larios
Una técnica complicada a la que llegué a través de profundizar en varias técnicas sencillas
Ya no sólo con las fotográficas en sí, si no que con las de revelado y retoque estoy percibiendo una extraña tendencia últimamente. Desde hace tiempo me está dando la sensación de que se está priorizando el revelado y el retoque por encima de la propia foto. Se admira y analiza más en detalle la técnica de revelado que lo que la imagen por sí misma cuenta. Estamos tendiendo cada vez más al artificio. En ocasiones incluso se descuida la toma de la fotografía, porque "ya después lo arreglaré en la edición".

Puede sonar a que me opongo al retoque y que mi discurso tiene tintes "puristas", pero nada de eso... si soy Diseñador Gráfico ¿cómo voy a estar en contra del uso de Photoshop y del retoque? Para que me entiendas... me da igual el camino que seguiste para obtener tal imagen siempre y cuando no trates de engañarme.

Pero no puedo negar que me chirría el artificio innecesario, sobre todo en Fotografía y sobre todo el mal aplicado.

Creo que las técnicas de revelado y retoque deberían aplicarse para suplir los inevitables errores o para conseguir efectos y aspectos que, por el motivo que sea, no se pueden lograr desde la cámara.

Opino que la técnica debería ayudar a expresarnos, no a llamar la atención. Que lo importante, lo admirable, lo llamativo, sea la foto y no el filtro que se ha usado.



Es tiempo de simplificar tus conocimientos

El punto anterior me lleva a este, pues están directamente conectados.

Quizás deberíamos plantearnos mucho las técnicas que realmente necesitamos aprender y aplicar a nuestras fotos, pero además deberíamos preocuparnos por asegurarnos de que entendemos la técnica básica de manera profunda.

Si eres de los que ya lleva un tiempo considerable en esto de la Fotografía pero no consigues llegar a donde quieres o sientes que no evolucionas quizás deberías replantearte lo que sabes y lo que necesitas saber. Eso se consigue volviendo a los orígenes, reaprendiendo o como mínimo repasando.

Si acabas de aterrizar en este mundillo asegúrate de empezar por lo más básico, lo más sencillo, lo más simple y ve subiendo poco a poco.

Curso de iniciación a la Fotografía
Este es un buen punto de partida, empieza por lo básico, ya irás "creciendo"
No pases al siguiente escalón hasta que tus pies estén bien firmes en el anterior. 

No hay atajos. Si los encuentras es posible que te estés equivocando de camino y podrías incluso perderte o tropezar o encontrarte demasiado pronto con el final de tu evolución y con un mapa lleno de incógnitas.

El objetivo es ir incorporando conocimientos a medida que interioricemos lo que vamos aprendiendo. De tal manera que en el momento de hacer fotos podamos prácticamente olvidar todo lo aprendido y nos quedemos tan sólo con lo que forma ya parte de nuestra forma de fotografiar.

Que podamos manejar la cámara en automático (mental lo del "Modo automático de disparo" es otra cosa) y sea casi por instinto.

Porque así las fotos que hagamos serán más pasionales, más nuestras, más nosotros.



Ahora vamos a simplificar la composición

No, no me refiero a que nos convirtamos al estilo minimalista, que estaría muy bien y muy bonito, es casi innegable la belleza del minimalismo bien realizado.

Pero a lo que me refiero es que intentemos no complicarnos más de lo necesario con nuestros encuadres. A veces, de hecho en la mayoría de las ocasiones, no hay que meterlo todo en nuestras imágenes. No hace falta mostrar todos los elementos que aparecen en una escena.

Deberíamos quedarnos con lo esencial, eliminar del marco cualquier elemento que no aporte nada a nuestra composición.

Simplifica la composición
Una foto sencilla, simple, pero con mucho significado para mí
Hace tiempo mi amigo y maestro, José Benito Ruiz, me dio el consejo de que para componer fuera de menos a más. Que primero fotografiase lo primordial, que me acercase al sujeto principal, y lo aislase de todo lo demás. Después debía ir abriendo el encuadre, incorporando más cosas que aportasen algo de interés a la foto. Hasta que en mi fotografía hubiese el mayor número de elementos que "sumasen" y en cuanto me diese cuenta de que incluir algo más no aportaría nada, sino que diluiría o distraería de lo esencial, parase.

En resumen, que fuera de menos a más, de lo más simple a lo más complicado.

Al final nos daremos cuenta de que "La simplicidad es la máxima sofisticación", frase que se le atribuye a Leonardo... no, no la Tortuga Ninja... ni el actor... me refiero al que se apellida Da Vinci (nada menos).



Vamos a simplificar nuestro espacio

El título de este punto parece que lo he sacado del libro ese que está tan de moda sobre el orden. Pero no deja de ser cierto y aplicable a nosotros, amantes de la Fotografía.

Mejora tu espacio, tu entorno, intenta que tu zona de trabajo sea ordenada y limpia. Así estarás libre de distracciones e incomodidades.

Si para hacer un retrato tienes que retirar 2 armarios, tirarte media hora buscando tu objetivo favorito, abrir y cerrar 5 cajones antes de encontrar la tarjeta de memoria que estaba debajo de la caja de rotuladores, revolver en varias montañas de cables hasta encontrar el cargador de la batería y apartar el unicornio de colores para llegar al trípode... al final te pasas más tiempo estresado y buscando cosas que fotografiando, además de que empiezas cansado y cabreado.

Se ordenado, quédate con el material que realmente necesitas y vende, regala o presta el resto. O al menos ten un espacio para lo que usas habitualmente y otro para almacenaje.

Lo mismo con tu mochila, vuelve a primer punto "Es el momento de simplificar tu equipo".

Otro tanto con tu escritorio.

Incluso podría irme más lejos y pedirte que simplificases el escenario (vuelve al punto "Ahora vamos a simplificar la composición").

El orden y la limpieza nos ayudan a empezar (y seguir) con buen pie nuestro trabajo.



Simplifícate a ti mismo

Esto ya es un poco filosófico, pero no deja de ser cierto...

Trata de no complicarte la existencia, un buen punto de partida es probar a hacer lo que cuento en esta entrada. Pero no sólo eso, hay más.

La mayoría de los problemas complejos tiene soluciones sencillas (que no fáciles), o al menos empieza por lo básico y ve complicándote poco a poco, a medida que controlas la situación. Y no me refiero sólo a las situaciones del día a día, que aquí estamos hablando de Fotografía, hay quien dice que fotografiar es como resolver problemas.

También hay otra frase por ahí (la cosa va de frases) que dice algo así como que "Es peor lo que imaginamos que lo que luego resulta ser".

A veces nos complicamos demasiado, nosotros solos, sin ayuda de nadie. Por ello tómate las cosas con calma. En Fotografía casi nada es tan importante como que disfrutes del acto fotográfico en sí.

Así que ya sabes...

Simplifica.


Así de simple me ha quedado el post de hoy, espero que te haya sido de ayuda o que te haya hecho ver las cosas de una manera más sencilla.

Por tu parte puedes comentar más abajo lo que te apetezca, como por ejemplo tus trucos para simplificar. Por otro lado, puedes apoyar mi trabajo de una manera muy simple, compartiendo lo que publico en tus redes sociales.

Y además, si crees que lo que has leído hoy te ha servido de algo, puedes invitarme a un (simple) café (o varios) para ayudarme a mantener el blog...


Gracias por estar ahí.


Autor del artículo:

Carlos Larios
Me llamo Carlos Larios, trabajo de Diseñador Gráfico, Ilustrador, Fotógrafo y Padre (entre otras cosas)... Soy una persona tranquila con una mente inquieta y estoy tratando de crecer en la Fotografía, me encantaría que me acompañaras.

REDES : @piratalarios
WEBwww.carloslarios.es

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10 comentarios

  1. Hola Carlos, me ha encantado tu artículo.
    Todavía estoy en fase de aprendizaje y "picoteo" 😅 asíque me queda un largo camino por recorrer y mucho que aprender, pero este artículo me ha aparecido muy útil e intentaré seguir tus buenos consejos.
    Gracias!

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    Respuestas
    1. ¡Hola! Me alegra que te haya gustado. La fase en la que dices estar es de las más bonitas de nuestra evolución dentro de la Fotografía, tomatela con calma y disfruta de cada paso.
      Gracias por pasarte y comentar 😊👍

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  2. Yo hice igual que tú con material.....Sony a7II y 24-105 sony, y supercontento con elección y ligereza en pesos...

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    1. De lo que he probado, por el momento lo mejorcito, me costaría mucho cambiar ahora a otra cosa. He ganado en versatilidad, comodidad y funciones.

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  3. Hola Carlos... muy buen artículo!

    Soy bastante joven, y aunque llevo toda mi -corta- vida haciendo fotos, no hace más que un año que empecé a tomar fotos más seriamente. Y en esta travesía, lo único que había hecho era complicarme la vida, desde tomar miles de fotos hasta utilizar cada técnica habida y por haber.

    Últimamente, he buscado simplificar todo mi esquema y mi forma de fotografiar (y vida en general, que soy un caos...), lo que me trajo a tu artículo. Y a partir de éste, y de otro artículo y un vídeo, estoy intentando poner control a mi fotografía.

    No tenía nada más que decir además de gracias.

    PD: No sé si te interesen los otros dos contenidos...

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    Respuestas
    1. Hola Juan Manuel, me alegra mucho que te haya gustado el artículo y que te haya resultado útil. Veo que estamos igual, tratando de poner orden, creo que lo que cuento es un buen camino, yo estoy en ello. Y por supuesto que me interesan el artículo y el vídeo que mencionas, pon los aquí, en los comentarios, así les puedo echar un vistazo y quizás le sean útiles s más gente.

      Un saludo y gracias a ti por leer el artículo y aportar 😀👍

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    2. Hola Carlos, gracias por tu respuesta, y siento la demora. Como te dije, aún soy jóven y esto de los estudios me come mucho tiempo... (hablando de organizar...)

      Acá van el artículo y el vídeo:

      https://www.xatakafoto.com/opinion/camara-como-escudo-a-hora-fotografiar

      Es corto, pero me parece muy poderoso, y nos hace cuestionar a veces nuestro modo de "ver" la fotografía.

      https://www.youtube.com/watch?v=GLy4VKeYxD4

      Está en inglés, pero los subtítulos traducidos no están muy mal. Además, más allá del software, lo que me parece importante resaltar del vídeo es el tema de la generación de recuerdos.

      Espero que te gusten, un saludo desde Colombia!

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    3. Muchas gracias Juan Manuel, el artículo lo conocía, de hecho lo escribió mi buen amigo Fernando, un gran fotógrafo, gran docente y mejor persona. Y tanto el artículo como el vídeo me parecen muy interesantes, así que te agradezco que los compartas por aquí.
      Un saludo.

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  4. If you are one of those who have already spent a significant amount of time on this photo, but you cannot achieve what you want, you need to pause.

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